Alertan por caza furtiva en el Parque Nacional Iberá
- 15 ene
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14/01/2026
La caza furtiva en Iberá representa un peligro concreto para especies de alto valor de conservación.

Es que, además de las víctimas de carpinchos y mulitas detectadas, hay alerta por la posibilidad de que los cazadores furtivos dañen a especies protegidas que se encuentran en Iberá, como yaguaretés; venados de las pampa; osos hormigueros gigantes, y pecaríes de collar.
En particular, en el área se conoce la presencia de al menos siete yaguaretés, dentro de una población provincial que supera los 45 individuos monitoreados.
Ahora, la presencia de personas armadas y jaurías de perros constituye una amenaza directa para estas especies protegidas.
El Portal San Nicolás funciona como un sector clave para la conectividad ecológica y especies amenazadas o reintroducidas mediante programas de restauración utilizan el territorio. Por ello, la amenaza de los cazadores furtivos en esta zona de Iberá es aún más grave.
Desde diciembre, el camino de acceso al portal permanece cerrado con candados al público, lo que simplifica la caza furtiva en Iberá.
El trazado atraviesa una propiedad privada con servidumbre de paso, que debería mantenerse habilitada.
Sin embargo, el propietario decidió cerrar la tranquera, impidiendo el ingreso de visitantes a senderos, miradores y al puerto.
Esta restricción afecta directamente al turismo de naturaleza durante la temporada alta y facilita el ingreso ilegal de cazadores.
A la restricción se suma también la ausencia de personal de control permanente.
Es que, hasta hace un tiempo, un guardaparque estaba radicado en el portal de forma constante. Sin embargo, su traslado al casco urbano dejó al sector sin autoridades estables.
Tras confirmar la presencia de cazadores furtivos en la zona protegida, el secretario de Turismo de San Miguel, Mariano Escobar, calificó la situación en Iberá como «grave».
El funcionario señaló también la ausencia total de inspectores de Fauna y Flora en la zona: «Sólo contamos con un comisario y poco personal policial, lo que resulta insuficiente», alertó.
Frente a esto, Escobar explicó que la Municipalidad, el Gobierno provincial y la Administración de Parques Nacionales intentan coordinar acciones.
Sin embargo, advirtió que los recursos actuales no alcanzan para controlar la caza furtiva en Iberá.
El funcionario asevera que la caza ilegal se intensificó en el contexto de la crisis económica.
«Cada vez más visitantes vienen a Iberá para disfrutar de la fauna silvestre. Esto afecta a numerosas familias que dependen del turismo«, señaló.
Por su parte, la intendenta del Parque Nacional Iberá, Gimena Martínez, señaló que la caza furtiva «no es un fenómeno nuevo» en Corrientes, sino que esto responde a prácticas arraigadas en la región.
Ante este escenario, Martínez aseguró que Parques Nacionales realiza las denuncias correspondientes ante la Justicia.
«Se realizan patrullajes y recorridas permanentes dentro del parque y se trabaja de manera constante contra la caza ilegal«, afirmó.
Pero, hoy, la combinación de caza furtiva, restricciones de acceso y disminución de presencia institucional debilita el modelo de conservación y turismo sostenible que propone Iberá.
Autoridades y comunidad reclaman una respuesta urgente y coordinada para preservar el área protegida.




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